COMO CONSERVAR A UN CLIENTE Y NO MORIR EN EL INTENTO

COMO CONSERVAR A UN CLIENTE Y NO MORIR EN EL INTENTO.

APROVECHA EL POTENCIAL DE SOCIAL MEDIA

EL CLIENTE

Llevo casi toda mi vida profesional dedicado a la ardua tarea de representar a distintas empresas en un sector ciertamente complicado, el farmacéutico.  Este sector se caracteriza por ser muy exigente en el día a día, de hecho, todas las mañanas tu contador se pone a cero y lo que tienes por delante es incierto, no cuentas con nada en la cesta excepto tu habilidad para ir cumpliendo con tus objetivos, unas veces cómodamente y otras sin llegar a ellos.  Pero hay 2 elementos transversales en todos los sectores: Los clientes y los resultados.   No dejan de ser unas cifras frías y a veces injustas pero os aseguro que te marcan a diario para bien o para mal.   En tu favor juega el conocimiento que tienes de tu cliente  (es una labor fundamental intentar controlar cuantas más facetas suyas mejor) y del sector en el que te mueves.  Conocer y manejar adecuadamente  toda esa información no nos garantiza el éxito profesional porque desgraciadamente ni la supuesta fidelidad, ni por ende los buenos resultados nos garantizan nada.   La necesidad de renovar diariamente los resultados chocan con la cruda realidad ,  porque a fin de cuentas ellos defienden su negocio, ya sea una consulta, una farmacia o lo que sea y la competencia siempre amenaza con una oferta mejor que la tuya.   Mi actividad profesional la he desarrollado en este sector que, a priori, no tiene nada que ver con las #RedesSociales como podéis imaginaros sin hacer el menor esfuerzo, pero que si tiene a mi modo de ver,  un nexo de unión con éstas en que en ambas, se vive de un cliente individual e intransferible,  que nos alegra con sus virtudes y nos cansa con sus manías, que nos margina con sus preferencias y nos cuestiona con sus dudas y que en el fondo no nos ve como lo que somos, sino como le conviene que seamos.

 

LO QUE HAY QUE SABER

Después de todos estos años viviendo experiencias de todo tipo creo que he aprendido unas cuantas normas básicas de cómo conservar a un cliente y no morir en el intento.   Hay una norma fundamental en las relaciones comerciales, entendiendo como tales aquellas en las que intervienen dos partes antagónicas: una parte que crea una necesidad y otra que es receptora  de esa necesidad.  Esta norma tan obvia no siempre se tiene en cuenta y muchas veces perdemos la perspectiva de lo que estamos haciendo, porque un cliente siempre será “la otra parte”, siempre será el que atiende la demanda, el receptor de unas necesidades creadas a su medida, y tanto si es un médico, un farmacéutico, una peluquería o una marca de bebidas refrescante,  todos, sin excepción, tienen que cubrir de un modo u otro las  necesidades propias de su sector.  Pero la buena noticia es que ahora estamos ante una oportunidad única de posicionarnos como #communitymanager en un nuevo nicho de negocio: #SocialMedia.  

Ahora se abre ante nosotros una nueva revolución: todas las empresas que quieran mantener su cuota de mercado y que además pretendan ampliarla van a tener que incorporarse al Universo #Socialmedia con una nueva clase de comerciales, nosotros, los formados por @aulacm y por otras estupendas academias donde nos brindan la formación que necesitamos para coger por los cuernos a esta revolución.

Quiero poner mi granito de arena y compartir con vosotros unas normas básicas que os van a ayudar a manejaros con un cliente, porque todo #communitymanager, si quiere hacer comunidad en torno a una marca ha de tener mentalidad de comercial.

5 NORMAS BÁSICAS DEL BUEN COMERCIAL (PARTE 1)

  1. Sé tu mismo.  Seas como seas no cambies a la hora de tratar con un cliente; fingir lo que no eres no te dará buenos resultados y sólo te llevará a malos entendidos.
  2. Administra la hipocresía. Pasarte te llevará a situaciones ridículas e incomodas y quedarse corto puede llevarte a ser frío y tampoco te ayudará.
  3. Sé abierto e intenta empatizar con el cliente; te resultará más fácil el trato continuo con él y te ayudará a resolver conflictos.
  4. Cumple con tu palabra, es lo más importante que tienes. Nunca faltes a ella porque perderías toda tu credibilidad de un plumazo y para siempre.  Ganar y mantener un cliente es muy sacrificado, más de lo que os imagináis, pero todo el tiempo y el trabajo que has invertido  en conseguirlo lo perderás si no cumples  tus promesas.
  5. Gánate la confianza de tu cliente.  Este  te tiene que ver como la persona de fiar que da la cara por una empresa,  A lo mejor este punto os choca un poco pero os lo explico: la empresa en cuestión le puede caer mal a un cliente por la razón que sea, por haber tenido con ella una disputa pasada, por no haber cubierto sus expectativas o no responder adecuadamente en un momento dado, por ejemplo, pero TU no tienes la culpa de todo eso; tu estás ahí para cubrir sus expectativas y responderle adecuadamente en un momento dado, presente y futuro.  Lo veis, la empresa es la misma y va a seguir siéndolo siempre pero depende de ti como comercial generar esa confianza en torno a ti, tu propia marca, porque para el cliente la empresa eres TU.

Continuará…..o no